En septiembre, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja ha confirmado la incapacidad absoluta a una mujer de 43 años que sufría cáncer de mama y episodios depresivos. De esta manera, la mujer tendrá derecho a percibir una prestación equivalente al 100% de su base reguladora y su situación se revisará en un plazo de dos años.

Argumentos
En el primer argumento destaca que el hecho de que las principales secuelas de la enfermedad le han provocado dolor y limitación en la movilidad del hombro. Además, el tratamiento de quimioterapia y radioterapia había derivado en un diagnóstico de fibromialgia y dolor crónica generalizado.
Por otro lado, según la Sala, “no puede dejarse de reconocerse tal grado a quien presenta como patologías y limitaciones las siguientes: cáncer de
mama grado IV, intervención quirúrgica, quimioterapia, radioterapia, con mastectomía izquierda y linfadenectomía axilar; artrodesis L5-S1; escoliosis lumbar; episodio depresivo moderado; síndrome del túnel del carpo bilateral, y deterioro cognitivo moderado”.
Por último, concluye que: “En su estado evolutivo actual, ningún quehacer laboral en las debidas condiciones de profesionalidad y eficacia, aunque subsista la posibilidad de desplazamientos porque lo relevante es el conjunto de menoscabos que se han declarado probados, que afectan al estado físico, psíquico y neurológico en intensidad tal que no es compatible con ningún desempeño laboral”.
