Aunque el año fiscal acabe en diciembre, ¡no esperes más! Es mejor empezar a revisar tu situación fiscal cuanto antes y, así, evitar sustos en el último momento. Hacerlo cuanto antes te permitirá reducir carga fiscal, evitar errores que puedan suponer sanciones administrativas y planificar el futuro con una visión clara de tus resultados financieros. En Asesoría Bailén te dejamos cinco puntos clave para ello.
1. Revisión de ingresos y gastos
Es el momento de ponerse a revisar la facturación del año. Para ello, debes hacerte algunas preguntas. ¿He facturado más o menos que en años anteriores? ¿Tengo todos los gatos contabilizados? ¿Estoy aprovechando al máximos los gastos deducibles (ejemplos: gastos de oficina, vehículos, formación o seguros)?
2. Amortizaciones e inversiones estratégicas
Aprovecha para hacer los últimos gastos antes del 31 de diciembre ya que estas inversiones pueden reducir tu beneficio neto o ser amortizables, permitiendo deducir su valor a lo largo del tiempo. Algunos activos que puedes amortizar son equipos informáticos, maquinaria y herramientas o vehículos de empresa.
3. Aplicación de beneficios fiscales o compensación
Revisa aquellas pérdidas que puedas compensar (bases imponibles negativas de años anteriores) y analiza la posibilidad de aplicar deducciones autonómicas o estatales (por contratación, I+D, discapacidad…).

4. Regularización de pagos a cuenta y retenciones
¿Has estado presentando correctamente tus modelos trimestrales? Asegúrate de que los pagos fraccionados estén bien calculados, de que has aplicado las retenciones correctas en facturas o nóminas y ajusta el próximo trimestre para no pagar de más ni de menos.
5. Planificación y asesoramiento
El último trimestre del año es clave para planificar y corregir. No esperes a diciembre: cuanto antes revises tu situación más margen tendrás de actuar. Por eso, es imprescindible contar con la ayuda de un asesor especializado que gestione los pasos durante este proceso.
Además, ten en cuenta que hay ciertos errores que debes evitar. Acuérdate de revisar bien los gastos deducibles, de realizar una previsión de tesorería para el pago de impuestos y de contabilizar todas tus facturas.
